Una de las situaciones más inoportunas, que pueden traer ciertos quebraderos de cabeza, pero que a la vez tienen una sencilla solución, es cuando se rompe un tornillo y se necesita sacarlo y reemplazarlo por otro nuevo. Sacar un tornillo roto puede suponer cierta dificultad si no se tiene cierta destreza y experiencia, y si no se tienen en cuenta una serie de consejos, técnicas y trucos para poder sacar un tornillo roto con todas las garantías.

Muchos tornillos suelen romperse con el paso del tiempo debido al desgaste habitual o a la poca calidad de sus materiales. Al intentar reemplazarlos por otros nuevos de mejor calidad, la presión y el esfuerzo que se realiza sobre ellos hace que se rompan, especialmente por la zona de la cabeza. Además, el óxido de muchos tornillos complica aún más reemplazar estos por otros, ya que suele quedar adherido a las piezas, siendo realmente difícil sacarlos con garantías.

 

¿Cómo sacar un tornillo roto y oxidado?

Como ocurre en numerosas situaciones, donde hay que reemplazar un determinado objeto y extraerlo adecuadamente, la destreza y la habilidad juegan un papel muy importante para sacar un tornillo roto y oxidado. Cuando el tornillo roto está oxidado, la mejor manera de que se suelte la capa de óxido que está adherida a él y la pieza es mediante el uso de químicos. En el mercado hay diversos productos profesionales especializados para ello, así como limpiadores domésticos tan populares como el zumo de limón o incluso refrescos de cola, que pueden disolver el óxido adherido. Aplicarlo varias veces y esperar unos días, logrará reducir el óxido y así sacar el tornillo roto de manera más cómoda.

Recurrir a un taladro para sacar un tornillo roto

En algunas ocasiones, después de haber utilizado diferentes métodos y técnicas para poder sacar un tornillo roto sin obtener un resultado apropiado, no queda más remedio que recurrir a métodos más profesionales como taladrar la pieza del tornillo roto para posteriormente extraerlo sin dificultad. Esta opción es ideal para aquellas personas que desconocen cómo sacar un tornillo sin cabeza, porque se ha roto o porque se ha desgastado con el tiempo.

Para ello se realiza un pequeño orificio con el taladro, utilizando una broca de menor tamaño que el cuerpo del tornillo; este método requiere gran destreza y habilidad en el uso del taladro, para que éste no destroce o desplace el tornillo roto.

Cuando se tiene la suficiente profundidad, es el momento de recurrir a una punta especial, normalmente de tipo Torx, y empezar a girar lentamente y con cuidado para poder extraer el tornillo roto con todas las garantías. Esta técnica es una excelente opción para aquellas personas que no saben cómo sacar un tornillo partido por métodos tradicionales y necesitan de la ayuda de una persona experimentada en este tipo de herramientas, que junto a los extractores de tornillos, conforman los recursos principales de la extracción de tornillos rotos, especialmente de aquellos que necesitan de cierta habilidad y maña para poder ser extraídos sin dañar la pieza que atornillan.

En la peor de las situaciones, el tornillo está completamente dañado y ante la pregunta de cómo sacar un tornillo partido, no queda más remedio que taladrar por completo la pieza partida, mediante una pequeña broca en el centro, siempre más pequeña que la de la pieza del tornillo y con mucho cuidado sacar por completo el tornillo roto.

La destreza y habilidad como principales bazas para evitar que un tornillo se rompa

A pesar de ser especialmente precavidos y poner el máximo cuidado para extraer un tornillo, no siempre se logra hacerlo de manera efectiva, y éste acaba por romper. Sin embargo, si se sigue una serie de consejos es muy probable que este no ocurra. Así por ejemplo es recomendable usar inicialmente algún tipo de líquido o spray que ayude a “aflojar” en unas horas la pieza del tornillo; algo indicado especialmente para quitar un tornillo oxidado. Otro método igualmente efectivo, pero que se debe hacer con cuidado, es el de golpear con un pequeño martillo y desde diferentes ángulos la pieza del tornillo, para que el óxido se desprenda poco a poco por el impacto de los golpes con el martillo.

Otra de las técnicas más recomendadas, al igual que ocurre con otras piezas de metal, es el uso del calor para que sacar un tornillo roto. Esto es algo que muchas personas desconocen y no suelen tener en cuenta ante la situación de cómo quitar un tornillo roto de manera efectiva. El calor prolongado, aplicado sobre una pieza de metal ayuda a que se dilate y sea más manejable, ya que la pieza rota tiende a estirarse. Aunque de manera casi imperceptible, esta dilatación es suficiente para poder quitar un tornillo de manera efectiva y evitar recurrir a técnicas y métodos más complicados, que requieren de herramientas como un taladro.