Un poco de historia sobre la utilidad de los tornillos.

Pocos y tan pequeños objetos a lo largo de la historia han demostrado ser tan útiles y versátiles como los tornillos. Hay que remontarse a la antigua Grecia para encontrar los primeros vestigios del primer modelo de tornillo, un prototipo tosco pero sencillo, desarrollado por Arquitas de Tarento; sin embargo, no es hasta siglos más tarde, cuando se universaliza y se adopta una estandarización de las tuercas que habitualmente acompañan a los tornillos, cuando estos objetos adquieren una gran relevancia y peso, especialmente dentro de la industria.

Hoy en día es posible ver una gran variedad de tipos tornillos, para cualquier tipo de uso y finalidad, tanto en el ámbito doméstico como profesional e industrial. Unas piezas que son imprescindibles y que cuentan con una amplia variedad, en base a aspectos como el tipo de cabeza, el tipo de material, de función o de acabado.

Diferentes tipos de tornillos más habituales

Según el tipo de cabeza

Los tornillos se pueden clasificar de diferentes maneras. Una de las más habituales es por su tipo de cabeza. Así por ejemplo es posible encontrar tornillos de cabeza hexagonal, unos de los más habituales. Dentro del uso doméstico, los de cabeza cruciforme y ranurada son algunos de los más corrientes y utilizados en muchos hogares, pero también en negocios y en pequeñas empresas. Los de cabeza tipo mariposa es otro de los tornillos más corrientes, perfectos para atornillar elementos que precisan ser desmontados habitualmente.

Los de cabeza hexagonal son de los más habituales, los cuales son utilizados principalmente para fijar o montar piezas sencillas y en algunos casos para realizar presión de ciertos elementos. Dentro de estos, los de pivote utilizan un pasador para lograr que se inmovilice la unión. El hexagonal con valona son igualmente interesantes ya que evita utilizar cualquier tipo de arandela entre la pieza y la cabeza del tornillo.

Los tornillos que cuentan con cabeza de gota de sebo presentan un diseño discreto, gracias a su cabeza ovalada. Otros de los más conocidos son los de cabeza Allen, ya que disponen de un hueco en su cabeza para introducir la famosa llave popularmente conocida. Cuando se quiere una fuerte fijación, los tornillos “phillips” son la mejor opción para mantener piezas fuertemente unidad.

 

Según el tipo de utilidad

En base al tipo de utilidad hay diversos tornillos muy interesantes. Así por ejemplo los tornillos pasantes atraviesan piezas de fundición de poco peso, donde no se desea que los tornillos se enrosquen. Los tornillos de unión son otro tipo especialmente útiles, ya que consta de dos piezas que se unen entre sí, muy parecidos a los anteriores. Los tornillos inviolables es otra elección acertada para lograr piezas elegantes, donde para quitar el tornillo solo se pueda hacer si se fuerza y rompe.

 

Según el tipo de material

Junto a su cabeza, también es posible encontrar clasificación de tornillos dependiendo del tipo de material. Así por ejemplo los tornillos de acero inoxidable son unos de los más resistentes y aptos para cualquier tipo de ambiente, tanto para exterior como interior. Los de aluminio, por su poco peso y resistencia, son los preferidos para todo tipo de muebles o objetos cotidianos. Otro material, el duraluminio es usado para lograr una mayor durabilidad y resistencia, siendo una variedad del tradicional aluminio pero con mayor resistencia.

Hay también tornillo fabricados en materiales como el latón, los cuales se utilizan principalmente para aplicar en materiales más delicados como la madera, además de ser más estéticos que los tornillos tradicionales. Por otro lado, los tornillos de plástico son ideales para aplicarse en objetos del mismo material o pvc como por ejemplo juguetes, tuberías o elementos de fontanería. Por su resistencia, ofrecen resultados muy interesantes.

 

Según el tipo de función

Si se quiere conocer los tornillos en base a su tipo de función, es posible encontrar una gran variedad. Así por ejemplo para madera y paredes unos de los más recomendados son los tornillos-tirafondos, pero también los tornillos sencillos con rosca finos, son una excelente opción para conseguir resultados interesantes en madera. Para unir piezas de metal, los tornillos de rosca con un cuerpo más grueso, son la mejor elección para mantener diferentes piezas metálicas unidas.

A pesar de que su función principal es la de unir y fijar piezas, la exploración de nuevos materiales, técnicas y aleaciones, ha permitido obtener tipos de tornillos muy variados e interesantes para usos no solo a nivel industrial y profesional, sino también para la decoración y el remate de todo tipo de muebles y productos manufacturados.

 

Según el tipo de acabado

Es posible encontrar clases de tornillos dependiendo de su acabado, los cuales son idóneos para aplicar en determinados objetos, muebles o piezas. Así por ejemplo es posible encontrarse de tornillos con acabado galvanizado, de extendido uso en el ámbito industrial, al ser perfectos para rematar el acero y protegerlo, a base de una pequeña cantidad de zinc metálico. Otros acabados son por ejemplo el tropicalizado, con un marcado y llamativo color vivo amarillo, ideales también para ser utilizado en trabajos profesionales e industriales.

De un color plata, los tornillos con acabado cadminizado son perfectos también para proteger grandes piezas de acero del paso de los años. El cadmio es un material ideal que al oxidarse evita que se deteriore las piezas que ha unido. Igualmente, los tornillos con un acabado brillante niquelado son perfectos para proteger el material con el que se trabaja; el níquel no corroe por ejemplo el metal base de la pieza. Por su brillo son también interesantes para usar el remates y uniones de piezas decorativas.

Los tornillos con acabado fosfatizado son utilizado también para proteger de la corrosión y del paso de los años a muchas piezas. Estos tornillos son sumergidos en ácido fosfórico durante horas para que puedan adquirir adecuadamente esta característica protectora. Los de acabado latonado son usados simplemente con fines decorativos, para objetos o elementos de interior que no van a estar a la intemperie. Finalmente, los tornillos de acabado pavonado, adquieren una tonalidad oscura y brillante, que no solo ofrecen una gran resistencia para unir piezas, sino que además ofrecen una acabado llamativo muy interesante.